ASP: Felicidades Tomás – “Los cumpleaños son como golondrina. Vienen cada año, con la precisión de un recuerdo que no olvidan. Y siempre, a su regreso, traen una leve melancolía. No es solo alegría festiva; lleva intrínseca esa capa de reflexión, de balance interno y de una leve nostalgia por lo que el tiempo se lleva consigo, incluso mientras nos da la oportunidad de seguir viviendo. Celebra la continuidad, pero también nos hace conscientes de nuestra transitoriedad. Esa «leve melancolía» es, en el fondo, un signo de profundidad y de haber vivido lo suficiente como para sentir el peso y la dulzura del tiempo que pasa.
Es un recordatorio poético de que crecer y envejecer es un proceso lleno de capas emocionales, donde la alegría y la pena a menudo se entrelazan como las alas de esas golondrinas que regresan, puntuales, a recordarnos dónde estamos en el viaje.
Que lo disfrutes con tus seres queridos
Felicidades Tommy, Guillermo: Que pases un lindo dia con los tuyos con alegria de recuerdos,con salud y muchas bendiciones del Señor . Un fuerte abrazo.
Gelia: Buenos días.Feliz Cumpleaños Tommy!!!!! rodeado de tu familia.Un abrazo!!!!
Rony:Felicidades Tommy. Siempre recuerdo tu máxima en el 18 aniversario «Lo importante es no dejar de beber». Un saludo a todo el grupo y familias.
Lily: Salud, dinero y amor Tommy..felicidades
Tomás: Gracias amigos por acordarse de mí.
Ayer domingo vinieron mis hijas, yernos y nietos a celebrar. Nos tomamos unos tragos (yo todavía me tomo unos pocos tragos de whisky). Me trajeron un pastel (un cheesecake) para cantar el happy birhday. Después del canto, antes de soplar las candelas, les dije más o menos lo siguiente que quiero compartir:
«Estoy cumpliendo 85 años. No es cualquier cosa. Yo me había hecho la idea de que no viviría más de 85, pero ahora veo que todavía hay esperanza de cumplir unos cuantos mas.
Siento que estoy entrando a un nuevo plano de vida, un plano de sobrevivencia. La visión de mi vida cambia, consciente de mi vejez. Atrás quedan todos los resabios de una juventud forzada, de aferrarme a una adultez que pretendía fuera eterna, de querer mantener la forma, de hacer ejercicio, de esperar levantarme todas las mañanas sin ningún malestar.
No. A partir de ahora soy un viejo, y debo comportarme como tal. Acostumbrarme al bastón, a que ustedes me tomen del brazo para ayudarme a subir o bajar una grada, a que constantemente me estén preguntando cómo me siento.
Pero, lo más importante, es que esta linea roja que estoy cruzando, me ayuda a entender el sentido de la vida. Y el sentido de la felicidad.
Saber identificar y valorar esos pequeños momentos (como éste, que están ustedes compartiendo este queque conmigo), que son los que le dan sentido a la razón de vivir. Porque la felicidad absoluta, no existe. El que anda buscando ser feliz, está equivocado. La felicidad está dentro de nosotros mismos, y no nos damos cuenta.
Gracias a ustedes, que me dan la oportunidad de entenderlo, con su presencia, con su cariño, con el calor familiar.
Brindemos por eso.