Danilo Callejas B. 20 de febrero de 2011
Oigan ustedes señores,
compañeros de promoción,
cual recios titanes que son,
hoy les rindo mis honores.
En esta vida han triunfado,
y han tenido buen suceso,
nadie puede negar eso:
¡La vida les ha premiado!
Bachilleres del sesenta:
fue un veinte de febrero,
blindados con sus aceros,
y la fe que se acrecienta.
Salieron con pecho erguido,
muy dispuestos a enfrentar,
a la vida, y a luchar,
entusiastas y aguerridos.
Con valor descomunal,
en mil batallas ganar,
y a dragones machacar,
en esa estela triunfal.
Al sonar de los clarines,
y al retumbar de tambores,
han cosechado honores,
de la tierra, en sus confines.
En profesiones diversas:
Ingenieros competentes,
y abogados diligentes,
nunca están a la reversa.
Como eminente doctor,
en cualquier rincón de América,
o en la Península Ibérica,
En México o El Salvador.
Y, entre otros doctores,
también está a nuestra vista,
un Cirujano Dentista,
y otros buenos escritores,
que tocan muchas facetas.
Y formaron sus hogares,
en muy diferentes lares,
enamorados cual poetas.
Pero, en ellas lo mejor,
además de su belleza,
es su gracia, es su nobleza,
y de Dios su gran fervor.
Escogieron como esposas,
a damas de gran talante,
son señoras fulgurantes,
de presencia luminosa.
Hoy que han pasado los años,
son abuelos amorosos,
de unos nietos primorosos,
que cuidan no sufran daño.
Pero, a tono con sus años,
son señores reflexivos,
que mantienen siempre vivo,
aquel cariño de antaño.
Una amistad muy sincera,
hoy y siempre han demostrado,
por aquí y en todos lados,
que es vivaz y duradera.
Al colegio, un gran amor,
En Nicaragua, confianza,
a Jesús, sus alabanzas,
también a Dios, El Creador.
Ya por doquier se comenta,
que es digna de admiración,
del ex – alumno ilusión,
LA PROMOCIÓN DEL SESENTA