Lucía Parada Torréz y Gissel Reyes Briceño en 2014 a raíz de la Misa de Acción de Gracias de su promoción en el CCA de Managua
Comienzo este escrito con unas palabras que hace algunos años el Dr. Amado Salvador Peña me dijo y que han resonado en mi desde entonces “Adelante Gissell y no se desanime, todo lo valioso cuesta y hay que esforzarse, pero no está sola”. Mi sueño después de graduarme del colegio Centro América fue estudiar la carrera de medicina, más que un sueño se convirtió en una realidad cuando logré clasificar en mi primera opción en la UNAN-Managua. Soy la menor de tres hermanos, mi hermana mayor se graduó este año de Ingeniera Civil en la Universidad Centro Americana gracias a una beca y al apoyo de mis padres, para quienes fue un orgullo y satisfacción puesto que ellos nunca tuvieron la oportunidad de estudiar en la universidad.
Hace tres años ingresé a la UNAN-Managua y como en todo, a veces no resulta tan fácil adaptarse a los cambios, al ambiente y a todo lo demás, sin embargo con el tiempo uno mismo termina siendo parte de ese cambio. Gracias al apoyo de varios ex alumnos del CCA de la promoción Gilberto Robelo Pereira (1955-1960) con la coordinación de don Tomás Delaney Solis, con quienes me siento infinitamente agradecida, adquirí mis libros de medicina, los cuales no habría podido comprar de ninguna otra manera, pues son bastante caros. Su apoyo me motivaba aún más a seguir estudiando y aprendiendo cada día, tuve buenos maestros en algunas materias y en otras tenía que recurrir a ser bastante autodidacta para alcanzar un aprendizaje significativo. Soy de las personas que considera que el papel docente es fundamental en el proceso enseñanza-aprendizaje, pero por supuesto, el autoestudio es el pilar fundamental; El integrar las habilidades, conocimientos y actitudes del docente, orientados en la intervención educativa permite siempre al estudiante adquirir niveles superiores de desempeño.
Recientemente debido a la inestabilidad e incertidumbre sociopolítica que atraviesa Nicaragua fueron suspendidas las clases y se perdió el semestre debido a la toma inicialmente pacífica del recinto universitario Rubén Darío de la UNAN-Managua como medio de presión; sin embargo, la situación se fue volviendo más tensa. Una de las exigencias actuales de los universitarios es la destitución de las autoridades académicas y de la ministra de salud, a quienes se acusa de falta de autonomía por asuntos propiamente políticos. Nuestros padres y muchos de nosotros sentimos la inseguridad, tememos por lo que pueda pasarnos en el caso de volver, pues la universidad que considerábamos nuestra segunda casa y donde podíamos sentirnos protegidos ahora ya no es el lugar seguro que pensábamos.
En vista de ello muchos hemos decidido buscar otras opciones u oportunidades para continuar nuestros estudios, es el caso mío y de una excompañera del colegio centro América Lucía Parada Torrez quien además de graduarse conmigo también estudiaba medicina en la UAM (Universidad Americana) una universidad privada de Managua, no obstante tenía los mismos problemas en cuanto a seguir con sus estudios pues su universidad permanecía cerrada y las clases en línea que ella recibía no satisfacían completamente los objetivos de aprendizaje de la carrera. Por tal motivo tanto ella como yo nos informamos sobre el respectivo proceso de admisión en la Universidad de Costa Rica (UCR) la cual además de su larga trayectoria, es considerada una de las mejores en Latinoamérica. Consecuentemente se nos informó que el proceso de inscripción para la prueba de aptitud académica ya había pasado; pero que debido a la situación de nuestro país harían excepciones. Ambas tenemos la aspiración y deseo de seguir estudiando. Según nos han informado varias personas la carrera de medicina en la UCR es la más difícil de acceder debido a que los cupos son muy limitados sobre todo para los extranjeros, pero ello no quita nuestro deseo de intentarlo. Mis estudios siempre fueron y han sido la prioridad más importante, y sin duda poder clasificar en medicina es uno de mis mayores deseos pues realmente quiero seguir adelante y lograr una formación integral en el campo de la medicina.
Estoy muy agradecida con el Dr. Salvador Peña y su esposa Doña Sanda van Zeeland pues desde que les comenté mis ideas me han brindado su total apoyo y disposición en todo lo referente al viaje, me ha proporcionado contacto con personas que también han contribuido a orientarme en el proceso de inscripción en la universidad, como la Sra Rhina Flores esposa de don Rony Prado y doña Amavilia Pérez Villavicencio en San José; igualmente en Nicaragua con el Dr. Simeón Rizo quien ha manifestado su disposición a ayudarme con fondos para poder prepararme para el examen de admisión que será dentro de un par de meses en San José, Costa Rica. No me queda más que extenderle todo mi agradecimiento a cada uno de ellos, y a Dios principalmente por ponerlos en mi camino, pues sin su respaldo nada de esto sería posible. No me olvido de los otros miembros de la Promoción 1955-1960 que hicieron posible mi estudio en el CCA de Managua y en mis primeros años de estudio de medicina en la UNAN de Managua.
Gissell y Lucía listas para afrontar el reto del examen de admisión en San José Costa Rica
Ambas sacaron excelentes resultados pero por no ser residentes en Costa Rica no pueden aplicar a las becas. Vuelven a Nicaragua para reiniciar estudios en Managua.