In Memorian A José Manuel Ortega

Estación 1: Invocación – Silencio como origen

En el umbral de toda escucha, el silencio nos convoca a la presencia. Cada pausa es un espacio donde nace la nada fecunda. Abre tus sentidos: lo no dicho ya vibra.

 

Estación 2: Meditación I – Memoria herida

La memoria duele y sana a la vez. Cada eco del ayer nos devuelve a lo amado y perdido. Escucha el susurro que habita en el recuerdo.

 

Estación 3: Meditación II – Exilio y resistencia

El exilio rompe raíces pero cultiva alas interiores. En el crisol del desarraigo se forja la dignidad. Que cada nota sea un estandarte de libertad.

Estación 4: Meditación III – Luz en la oscuridad

En la noche más densa nace la chispa divina. La ternura de lo diminuto revela horizontes infinitos. Deja que la luz interna te guíe.

 

Estación 5: Meditación IV – Reconciliación

La reconciliación florece donde el rencor se rinde. En el eco de la belleza hallamos perdón y futuro. Entrega el pasado a la música que sana.

Estación 6: Meditación V – Testimonio

Cada acorde es un testigo del dolor silenciado. La palabra musical alza la voz por quienes no pueden. Que tu escucha sea un acto de justicia.

Estación 7: Meditación VI – Transfiguración

El alma se refleja en la armonía perfecta. Cada repetición es un portal hacia lo eterno. Permite que tu ser se disuelva en el infinito.

Estación 8: Conclusión – Bendición del camino

La esperanza no es un punto final sino el aliento que sostiene el trayecto. Llevamos esta huella sonora como bendición en la marcha.

 

Mariano Argüello a «La Célula»

Hola a todos los que todavía quedamos vivos. 
He estado siguiendo los mensajes de varios de ustedes referentes a la muerte de nuestro gran amigo del Colegio Centroamerica José Manuel Ortega, «La Célula» y de otros compañeros que han pasado a mejor vida en años recientes. Que triste es ver como nos vamos yendo uno a uno. En homenaje al 61 Aniversario de nuestra promoción (Febrero 20, 2021) adjunto les mando copia de las fotografías de cada uno de nosotros que aparecieron en «Recuerdos» del año 1960. Al pie de cada foto aparece la fecha de nacimiento de cada uno y el año en que entraron al colegio. Además les envío una foto de todo el grupo que aperecio tambien en el «Recuerdos» de ese mismo año. Aparecen al inicio de la página Web de nuestra promoción.

En cuanto a José Manuel, él entro al colegio a 4to Grado de Primaria y el apodo comenzó despues de que recibimos la clase de Anatomía en 4to o 5to Grado, por similitud, ya que la célula del libro y él eran redondos. Armando Calonje, Eduardo Espinoza y yo eramos grandes amigos de él, al menos hasta que nos bachilleramos.  Luego cada quien se fue por su propio camino y hasta ahora no había sabido nada de él.  Si recuedo que le gustaba mucho la música clásica y que tocaba el redoble en la Banda de Guerra.  Yo tocaba uno de los tambores grandes y Octaviano era el Palillón. Otros del grupo tambien tocaban los tambores y clarines. Un abrazo a todos y cuídense del Corona Virus. Mariano

José Manuel y Carlos José (gracias a Armando Calonje)

Carlos José Miranda a la «Célula»

Haciendo un esfuerzo sobrehumano para sacar información de mi disco duro ensarrado y casi borrado sobre Jose Manuel, me vino al RAM que en nuestros tiempos de estudiante le encantaba la música clásica. Era capaz de reconocer una pieza clásica a los primeros acordes. Si no mal recuerdo, uno de sus compositores favorito era Rimsky Korsakov. Igualmente hablaba con autoridad de las diferente sinfónicas y sus directores.Tambien recuerdo que andaba por ahi redoblando en cualquier superficie que se prestara para tal efecto.
Saludos a todos.

Jose Manuel murió de cancer en el pancreas. Lo que hace más triste el acontecimiento es que el 17 de enero falleció aquí en Miami su hermana Berta a consecuencia del corona virus. Todos en ese hogar se contaminaron y sobrevivieron, menos su hermana.Después de esa fiesta de la foto, lo volví a encontrar en una misa de aniversario de ordenación de su sobrino Rolando. Hablábamos de vez en cuando por teléfono. En una ocasión tuvo problemas cardiacos a raíz de la muerte de otra de sus hermanas que era monja y estuvo hospitalizado. Nunca me comento de su cancer.Deja dos hijas y tres o cuatro nietos. Carlos José

Armando Calonje al «pura vida»

Hola a todos, la gran mayoría de nosotros lo conocíamos como la Célula. Yo, además de ese apodo le llamaba «la pura vida», pues cada vez que me lo encontraba además de regalarme una amable sonrisa extendía su brazo para darme la mano y siempre me decía: «la pura vida». Además de habernos deleitado con el redoblete de su tambor cuando la banda de guerra del Colegio desfilaba por las calles de Granada, nos brindó su amistad. Después que nos bachilleramos, quedamos algunos rondando por las calles de esa ciudad colonial. En particular, yo las recorrí con «la pura vida» en nuestras bicicletas buscando los billares donde matábamos el tiempo jugando carambola.Hace casi tres años pude conversar con él por más de una hora, fue en esa oportunidad que nos contamos nuestras cuitas. Quizás esa fue nuestra despedida, después no logré comunicarme con él.Ayer 26 de febrero, a eso del atardecer nuestro compañero CJ Chamorro me informó que Carlos José Miranda le había llamado para decirle que la Célula, «la pura vida» había fallecido en Miami.No cuento con muchos detalles, aparentemente fue el corazón. Creo recordar que cuando conversé con él me dijo que se estaba quedando en casa de unas sobrinas. Eso fue hace tres años.Quizás el compañero Miranda u otros miamienses tengan datos más específicos. ¡Que en paz descanse!,Saludos cordiales,

Como en una ocasión nos dijo Simeón y nos cantara Daniel Santos, recordar es vivir.Ojalá que algún otro tenga más datos, buscaré una fotografía que anteriormente compartió con nosotros CJ Miranda, una vez que se encontró con J Manuel. Espero que no se haya ido al basurero con mi otra computadora. Saludos, Armando

Rony Prado: No recuerdo ni tengo idea del apodo «La Celula». Jose Manuel y otros no estuvieron con nosotros en varios años anteriores. La Celula , creo que ya estuvo solo en 4to o 5to año,lo mismo que «Muñeco». Creo que Tito tambien llego al colegio cuando ya estabamos en 4to año. Descanse en paz Jose Manuel Ortega.  Jaime Morice: Esperemos que el Señor lo haya recibido en su Santa Gloria. Paz a sus restos. Tomás Delaney: Lo que yo recuerdo es que él y yo éramos los redobles en la banda de guerra. Buena gente la Célula. Que descanse en paz.

Estación Meditativa

Los Dos Leones: Custodios de la Dignidad Humana en Tiempos de Revolución

León XIII (1891) — León XIV (2026)

Antífona inicial

«El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado»
(Gaudium et spes, 22)

 

I. Dos épocas, un mismo temblor

En 1891, León XIII contempló el mundo desgarrado por la Revolución Industrial: fábricas humeantes, jornadas inhumanas, familias rotas, obreros sin derechos.
En 2026, León XIV contempla otro temblor: la Revolución Algorítmica, donde la inteligencia artificial penetra decisiones, imaginarios y estructuras de poder.

Ambos escuchan el clamor del ser humano amenazado.
Ambos responden con la misma certeza:
la dignidad no se negocia, se custodia.

II. León XIII: el pastor que vio nacer al trabajador moderno

En la noche más dSu mente tomista, ordenada y luminosa, le permitió leer la historia como un sistema moral.
En Rerum novarum defendió al obrero cuando nadie lo hacía.
Proclamó que el trabajo es acto de persona, no mercancía.
Y abrió el camino de la Doctrina Social de la Iglesia.

San Agustín lo habría reconocido:
«Ama y haz lo que quieras» — porque el amor ordena lo que el poder desordena.

 

III. León XIV: el pastor matemático ante la era algorítmica

 

Formado en matemáticas y ciencias computacionales, León XIV comprende desde dentro la lógica de la IA:
sus límites, sus sesgos, su poder, su fascinación.

Por eso advierte:

«La tecnología no es neutral: toma el rostro de quien la concibe, la financia y la utiliza»
(Magnifica Humanitas, 9)

Su mirada agustiniana le impide absolutizar la técnica.
Su mente matemática le impide demonizarla.
Su corazón pastoral le exige discernirla.

Como Santo Tomás enseñaba:
«La gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona».
Así también la técnica: iluminada por la gracia, puede servir al bien.

IV. Dos guardianes ante dos torres

 

León XIII vio la tentación de una Babel industrial:
la idolatría del capital, la uniformidad del trabajo sin alma.

León XIV ve la tentación de una Babel digital:
la reducción del ser humano a datos, la homogeneización algorítmica, el poder privado sin rostro.

Ambos responden con la misma imagen bíblica:
no construir torres que desafían a Dios, sino reconstruir Jerusalén,
donde cada persona tiene un tramo de muralla que custodiar.

V. La sabiduría de los Padres que los sostienen

 

San Agustín

«Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti».
Ambos Papas ven que la técnica —industrial o digital— no puede calmar esa inquietud.

Santo Tomás de Aquino

«La persona es lo más perfecto de toda la naturaleza».
Ambos Papas recuerdan que ninguna máquina puede superar la grandeza de un corazón humano.

VI. Oración final

 

Señor Jesucristo,
que en cada época suscitas pastores capaces de leer los signos de los tiempos,
te damos gracias por León XIII y León XIV,
guardianes de la dignidad humana
ante las revoluciones que quisieron reducir al hombre
a fuerza de trabajo o a dato calculable.

Concédenos, como ellos,
la valentía de discernir,
la sabiduría de custodiar,
y la ternura de servir.

Haznos constructores de Jerusalén,
no arquitectos de Babel.
Amén.