Simeón y el Reino de Mambrino

Estación 1: Invocación – Silencio como origen

En el umbral de toda escucha, el silencio nos convoca a la presencia. Cada pausa es un espacio donde nace la nada fecunda. Abre tus sentidos: lo no dicho ya vibra.

 

Estación 2: Meditación I – Memoria herida

La memoria duele y sana a la vez. Cada eco del ayer nos devuelve a lo amado y perdido. Escucha el susurro que habita en el recuerdo.

 

Estación 3: Meditación II – Exilio y resistencia

El exilio rompe raíces pero cultiva alas interiores. En el crisol del desarraigo se forja la dignidad. Que cada nota sea un estandarte de libertad.

Estación 4: Meditación III – Luz en la oscuridad

En la noche más densa nace la chispa divina. La ternura de lo diminuto revela horizontes infinitos. Deja que la luz interna te guíe.

 

Estación 5: Meditación IV – Reconciliación

La reconciliación florece donde el rencor se rinde. En el eco de la belleza hallamos perdón y futuro. Entrega el pasado a la música que sana.

Estación 6: Meditación V – Testimonio

Cada acorde es un testigo del dolor silenciado. La palabra musical alza la voz por quienes no pueden. Que tu escucha sea un acto de justicia.

Estación 7: Meditación VI – Transfiguración

El alma se refleja en la armonía perfecta. Cada repetición es un portal hacia lo eterno. Permite que tu ser se disuelva en el infinito.

Estación 8: Conclusión – Bendición del camino

La esperanza no es un punto final sino el aliento que sostiene el trayecto. Llevamos esta huella sonora como bendición en la marcha.

 

Visita Washington DC de Simeón Rizo Castellón

Armando J. Calonje Lunes, 18 de Abril de 2016

Estimados compañeros,

Antes que nada deseo aclarar que no fue por una de esas casualidades de la vida que me encontré con nuestro compañero y amigo Simeón. Todo estaba planeado. Él había coordinado su visita a la capital del imperio con el Profesor Frederick Ahearn, amigo suyo desde los años setenta. El motivo de su visita a esta ciudad fue para participar en una charla —muy elevada por cierto— sobre el difícil tema de la pobreza. Afortunadamente Simeón me había enviado el borrador de su escrito en el mes de enero lo cual me facilitó seguir su razonamiento y apreciar inteligentemente su exposición. Si desean leer sobre el tema Simeón tendrá que enviárselos. Es súper interesante.

La charla se llevó a cabo en una sala ubicada en uno de los edificios de la Universidad Católica de Washington, DC., el jueves 14.

Entre los participantes se encontraban varios luminarios y filósofos eruditos y eruditas de la Universidad, como Hu Yeping, directora ejecutiva del Consejo para Investigaciones de Valores y Filosofía, un representante de China (no tengo su nombre), el Profesor Frederick Ahearn, ex­ decano de la facultad de filosofía de la Universidad, entre algunos otros, incluso el Imán Sayed Hassan Akhlaq, mi esposa Silvia y vuestro humilde servidor. Carlos no pudo asistir debido a cita con el médico.

Para no pasar de ignorante al final de la presentación del Imán, logre meter la cuchara, pues el justifica la pobreza bajo el aspecto religioso. Si antes no entendía un pelo sobre la cultura musulmana ahora estoy,  como dicen en el pueblo “más peor”, no entiendo un carajo. Dejo que Simeón nos ilustre sobre dichas creencias.

El viernes 15, Simeón con su amigo Frederick se dedicó a culturizarse visitando algunos museos de esta capital.

El sábado 16, tuvimos la suerte de tener en nuestra casa a Simeón, su hija Ana Teresa, nuestro amigo y compañero Carlos José Chamorro y su esposa Jeanne, el Profesor Ahearn y su esposa Eileen. Fue una cena muy familiar —pues así lo solicitó Simeón— para tener la oportunidad de conversar sobre el Colegio, ustedes, entre otras cosas.

Los pelamos a todos, incluso algunos que se nos han adelantado buscando una vida mejor. Para mí fue un regalo pues tenía más de treinta años de no ver a Simeón, pero lo más importante fue escuchar los logros de cada uno de ustedes. Ya Simeón les dará más detalles, pues así nos lo prometió agregando como él dice un “ipegue”.

Ayer 17, asistimos a una recepción en honor a Simeón en el departamento del amigo Ahearn (ya es mi pipe). Aunque la reunión fue más nutrida que la mía, pues llegó un gran número de parientes del homenajeado, tuvimos la oportunidad de atar algunos cabos sobre algunos de los compañeros que se nos habían quedado en el tintero de la memoria. Si escucharon en vuestros oídos el repicar de las campanas fue porque estábamos hablando de ustedes. Tal fue la charla que se nos olvidó tomar fotos. Las tres que les adjunto las tomamos ayer. Además Simeón nos obsequió —a Carlos y a mí— copia del libro Un Portento Maya escrito por nuestro compañero venezolano —el agente 777— don José Andrés García. Prometí a Andrés que no le haría sugerencias editoriales o gramaticales.

En una de las fotos, mi esposa Silvia es la que está junto a Simeón, la otra es la esposa de Carlos José y el otro es Fred.

Si nuestro amigo y compañero el Amado y Salvador desea incluir una o las tres en la página del Colegio, adelante. Sin embargo no sé si las va a querer retocar con algún pincelazo de “Photoshop”, aunque a estas alturas ya no nos retocamos ni con la brocha gorda.

¡Y colorín colorado, este cuento se ha acabado!!!

Saludos cordiales y manténganse sincronizados en esta misma frecuencia pues Simeón está por escribir,

Armando

Si se me quedó alguien fuera, les pido disculpas.

MI VIAJE AL REINO DE MAMBRINO

En un lugar de la Galia, estando sentado bajo un árbol de matasano, viendo como una oropéndola se comía una naranja sin dañar la cascara, aparecieron unos gringos…….

A Fred Ahern le conozco hace más de 40 años, cuando el terremoto de Managua de 1972, trabajamos en una investigación sobre efectos psicosociales del terremoto de Managua y desde entonces no hemos perdido nuestra relación.  Su familia y la mía han sido una sola familia.

El año pasado vino a Nicaragua, junto con el Decano de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Católica de Washington y otra profesora, naturalmente hablamos del tema que ha sido recurrente en nuestra ya vieja relación: la pobreza y la desigualdad humana.

Eso fue, dentro de la casa, en la sala, después de nuestro encuentro debajo del árbol de matasano.

Me invitó a exponer mi visión sobre el recurrente tema, en la Universidad de la cual es Profesor Emérito y Ex Decano y escogió para tal empresa, el “Council for Research in Values and Philosophy” dirigido por la Profesora Doctora “Hu Yeping”, participarían profesores universitarios de China, Irán, Americanos y yo.

Desempolvé mi vieja toga de profesor, o mi vacía de barbero, y adarga al brazo y lanza en ristre otra vez salí de los campos de la Galia, a buscar el yelmo de Mambrino.

La oropéndola movió las alas y cabeza y salió volando, solo ella sabe dónde posarse.

Los invitados especiales, y mis salvadores idiomáticos, fueron Silvia y Armando Calonje y Carlos José Chamorro que no pudo asistir.

El tema, como lo había definido con Fred era casi cuadrar el círculo, ¿cómo compatibilizar las diferencias humanas con la igualdad entre los hombres? Como convertir los molinos de vientos en gigantes.

Solo el yelmo de Mambrino podía darme la solución. Alabado sea la Carolingia Chanson du Roland.

Mi visión, desde el punto de vista de la Socio biología y usando la Neurociencia como base, la había escrito y hecho circular entre algunas personas amigas o que yo pensaba podía interesarle leerla. Allí comenzó mi verdadero aprendizaje sobre el tema, y tome nota de sus opiniones para enfocar mi exposición. Aprendí mucho.

Técnica del Decamerón, Petrarca ocioso y el eterno Dante.

Algunos me acusaron recibo diciendo que lo leerían; otros que era muy extenso, pero interesante; otros que les había gustado y que siguiera escribiendo; otros que no lo entendían que muchas palabras técnicas; otros me dieron su opinión honesta, haciéndome indicaciones valiosas; otros muy meticulosos me corregían hasta la sintaxis; otros no estaban de acuerdo con mi tesis; algunos aceptaban algo de mi criterio y rechazaban otras ideas; otros lo encontraron genial; y así recibí la más valiosa retroalimentación, y así también, aprendí más de la condición humana que lo que había escrito o que lo que había leído al respecto. Aprendí que somos diferentes pero somos iguales; que las emociones son tan importantes como las razones; que la imaginación, la anticipación y la fe tiene mucho que ver en lo incomprensible de la condición humana. Que aceptamos más los mitos como verdades, que lo que creemos basados en la realidad. Que somos una realidad sistémica virtual y que la relación es más importante que la estructura.

Gracias todos aquellos que me ayudaron a exponer, unos con sus silencios, otros con sus comentarios, y todos con su cariño.

Gracias a Ustedes pude enfrentar al Marxismo del Profesor Chino; a la Filosofía clásica y Platonismo de la Dra. Ho; al misticismo del Sufí Hussein, el Imán Iraní. El resto eran amigos que con ojos de tía zorra me apoyaban, lo digo por Armando, Silvia, Sara Y Fred. La exposición y discusión se alargó por más de dos horas.

Pero eso era lo de menos. Como he pensado siempre, yo estoy aquí en este mundo para entretenerme, no para entretener.

Esa noche nos esperaba un palco en el salón de conciertos del Kennedy Center, para un concierto. La guinda del postre.

Son exagerados estos gringos, como sus comidas y sándwiches.

El tal Centro es enorme, y yo que creía que la Opera de Paris, la Scala de Milán o la Opera de Viena o el Bolshoi de Moscú eran grandes, después de lo que vi parecen casa de muñecas, pero no solo es el tamaño, la acústica y arquitectura es soberbia.

Tuve el gusto de oír una sinfonía de un autor americano contemporáneo, que con sus vientos y arpa me recordaron a Debussy, pero el concierto para violín que le siguió, de un joven gringo, eso me dejo atónito; entre chirridos de violines y pizzicatos, no me dejaron echar ni una pestañada, dicen, por los aplausos, que fue muy bueno. El último fue una sinfonía de Ives, músico que fue descubierto por Berstein y que se mantuvo oculto hasta los años sesenta. La obra me gustó  por sus resabios de Mahler, Dvorak y Smetana.

En resumen un concierto que por angas o por mangas no pude pestañear, y un concierto que no da sueño no es concierto.

Al día siguiente tocaba visita a la National Gallery, como todo aquí, enorme, dos edificios uno frente al otro, uno moderno el otro clásico. Me pidieron que quisiera ver. Después de lo de la noche anterior escogí lo clásico, Renacimiento e Impresionismo, pero como todo lo de aquí, si quieres una cucharada de arte te zampan un barril. Por eso son tan gordos estos gringos. Pero realmente fabuloso lo que tienen.

Todo esto en un complejo de museos impresionante. Ya había estado en esos y además el Smithonian, pero cada vez lo agrandan más.

Que disparatados y míseros aparecen los discursos del chavismo, castrismo y demás pelafustanes de nuestros lares, hablando de cultura. Como ciega la emoción o los sentimientos. Enanitos ladrándole a la luna. Y tan serios que aparecen nuestros peludos y barbudos políticos y filósofos de café, pontificando sobre arte e imperialismo.

Bueno si así son felices y si encuentran otros más ingenuos que les crean, pues como la canción ¨que seas feliz, feliz, feliz¨ pero…. no jodis.

Y llegamos al esperado Sábado que Armando había invitado a su casa, acostumbrado a otros horarios cuando me dijeron que era a las cuatro de la tarde pensé que era una piñata. Hasta llevé pañuelo por si me vendaban.

Llegamos en punto, ya estaba Carlos José y su Señora y nos acomodamos en la sala como debía ser, los tres juntos para poder hablar de nuestros asuntos, al frente los angloparlantes, Fred, Eileen su señora, y Jeanne la esposa de Carlos José; haciendo bisagra las bilingües Anateresa mi hija, y Silvia la esposa de Armando. Ni Napoleón hubiera hecho mejor formación estratégica. Comenzó el ataque con bombas de salmón y alcaparras, el flanco lo cubrían unos quesos variados con uvas pero la pólvora fue de vinos tintos, variados, tan abundantes que mejor optaron ponernos una botella a cada uno, eso produjo que teníamos que catar vinos españoles, californianos, chilenos, naturalmente no pude dilucidar bien y tuve que repetir varias veces su origen.

Y comenzó la batalla con el orden del día, como comenzábamos, nuestro objetivo era hablar de los compañeros, en honor a los ya idos, comenzamos por ellos. Primera discusión donde estarán? Para el católico en el cielo, para el otro no sabe dónde y para el otro, en el recuerdo de quienes lo conocieron. Adivinen quien afirmaba que.

Recordamos a Carapalida, Muñeco de palo, Cachoepelo, el indio, Teranon, Quezada, Gustavito, Chematamal, el Gordo Morales, Pomponio, Capaca, no sé si la lista es completa si alguien falta que lo diga, sitúenmelo en algún lugar según sus creencias, y no sigo porque pronto estaremos en esa lista. Ojala a la diestra.

Lo mismo paso con nuestros maestrillos y curas jesuitas que gozan…..no sé si de la paz…..pero si de la cripta de jesuitas de Granada. Vascuences de manos pesadas pero de mentes claras, que nos domaron a costa de hostias y tortazos. Gora Euzcadi.

Seguimos con los desaparecidos o sea los que nunca contestan, supongo que están en el limbo. Mariano, Guacamayo, Fajardo, la Célula, Orontes, Martínez y ahora nuestro poeta Danilo. Como me tocaba la botella chilena recité ¨me gustas cuando callas porque estas como ausente¨ y así quédate mejor que de lejos te ves muy lindo.

En la lista seguían los europeos, Chepe, el Bachi y Peñita, pude dar cuenta entera del ultimo, media tinta del segundo y del primero mutis por el foro. El cariño no tuvo gradiente.

Herr Otto en México, los zanates abundan, no pudo esconderse

Siguieron los gringos caitudos, como decía Doña Violeta, los de Miami, Texas, California, y otros estados impronunciables, obviamente de los DC no se dijo nada, estaban presentes, y en casa del ahorcado no se menciona la cuerda. Strike habría dicho el monosilábico de Tito. Y nos salvamos de un soneto de nuestro odontopoeta.

Un problema tuvimos con el sobreviviente Venezolano, no sabíamos cómo comunicarnos, ya que no tiene luz ni correo, los olotes son difíciles de enviar para un uso alternativo, discutíamos si la fraternidad socialista sigloveitiunera permitiría compartir las tuzas y demás artefactos. Quedó en el limbo la respuesta. Todos tuvieron en sus manos un ejemplar de Un Portento Maya, donde Andrés resucita sus ancestros.

Después nos dirigimos a Nicaragua y al Sanedrín de los lunes en casa de Tomas.

Preguntaron si Tomas sigue con peluca, si el bigote o el copete de Guillermo sigue con sus pelos en orden, y si se va ordenar de cura al fin, necesitamos un Obispo, ojala porque sería al único cura que le ayudaría en una parroquia, seguro que no se quedaría con la limosna, si Adrián sigue cantando My Way , si Augusto sigue pelado, por cierto Silvia lo encontró igual que Padura, el cubano que amaba los perros, si Mercho seguía yendo a la Sinagoga el Viernes y el domingo a misa, si la Chumila, además de médico, ginecólogo, psicólogo, abogado, teólogo, sociólogo, hacia adobes por la tarde, lo jodido es que tiene la columna mala, pero no le impide ir al Santísimo todo lo Jueves a comulgar, si los salvadoreños seguían sin participar en las maras, si Octaviano ya había tomado posesión de la república Checa y había introducido sus semáforos clásicos, si Rony no se había mordido la oreja de arrechura o si había crecido.

De todos di cuenta con una sola palabra, todos están viejos, las pláticas que tenemos son sobre la falta de sueño, los dolores en las coyunturas, los dientes, los nietos……mientras hacia mi discurso y descargaba mis opiniones, sabiamente la esposa de Armando se levantó sigilosa y regresó con un espejo que me puso en frente……hasta allí llego mi discurso, me quede callado……la sonrisa de todos fue el anuncio del cambio de conversación.

Armando nos inició la visita obligada a conocer su casa, enorme, elegante y llena de recuerdos y fantasías. La cueva de Montesino, mitad realidad y mitad magia, es juguete al lado de esa historia. No hay fantasmas pero debería haberlos, hay una foto de una reencarnación. Se oyen voces de niños cubanos en las fotografías de la familia habanera y gringa. Esa historia se la dejo a Armando, nuestro Steinbeck nica, él lo hará mejor porque es parte de su vida, ya que, según me di cuenta, su vida es Silvia. Que lo escriba quien lo vive.

La invitación a la mesa ya se estaba haciendo, el olor de los efluvios tropicales, nos había puesto inquietos, no pongo el menú para no torear a Doña Ida, la esposa de Tomas y autora de la sopa del sanedrín del lunes.

Hubo un tema espinoso, la actitud de la Iglesia Católica y del actual Papa, con respecto a Cuba y las migraciones.

Se junta con Kirylos el Patriarca de Moscú en la Habana, visita a los Castro pero no se reúne con la disidencia, habla contra las maldades del capitalismo pero silencia la esclavitud del comunismo, va donde los musulmanes pero no ve a los balseros ni vio las miserias de los cubanos en Costa Rica y Panamá, se junta con Evo y Correa, pero no visita otras democracias vecinas, no recibe a Macri pero si sonriente a Cristina, regaña a los curas Mexicanos pero se abraza con los teólogos de la liberación, alaba a Romero y condena sus asesinato, pero no al obispo asesinado de Chiapas, uno era de izquierda y otro de derecha, llega a USA en un Fiat chiquito, no hay mayor soberbia que hacerse el humilde.

Se imaginan la trifulca. Varias botellas de vino de por medio.

Pero en fin la calma llego con el postre y el café y sobretodo que si no fuera como es la Iglesia, no hubiera perdurado tanto y que este Papa es Jesuita especie muy conocida por nosotros. El fin justifica a los medios…..hechos…..quizás……

Tontos los que creemos que el sufrimiento humano no tiene ideología. Qué razón tiene la oropéndola del inicio.

El yelmo de Mambrino no es la Tiara de Pedro.

Pero todo en paz, nos fuimos a nuestras casas o a nuestras camas.

Después el regreso, casi me ahogo en Houston, pero no por la lluvia sino que dos días encerrado en un hotel por falta de aviones.

Ya estoy aquí escribiendo en la paz de la Galia, me encontré con la oropéndola, me cerró un ojo, me di cuenta que el yelmo de Mambrino está en el cariño de los amigos, creando fantasías, convirtiéndose en caballeros andantes, en Armadis de Granada, en Carchamor de Atravesar, en defensores de Roncesvalles, en dueños de Ínsulas y soñadores de Princesas, de suspirantes del Toboso y gozadores de las bodas de Camacho, en caballeros vigilantes de sus armas para la lucha contra Gedeón.

Todo esto me lo conto Baudolino que se lo dijo Prestejuan.

La Galia.

Simeón Rizo Castellón

Abril 2016

Romy Valenta – Microcuento

 Me pasa que quiero conocer a los personajes ahora, a todos.

Como mi vicio es la edición he hecho una travesura de microcuento con tu texto, rescatando aquello que más me ha gustado:

En un lugar de la Galia, estando sentado bajo un árbol de matasano, viendo como una oropéndola se comía una naranja sin dañar la cáscara, aparecieron unos gringos. Pero eso era lo de menos, como he pensado siempre, yo estoy aquí en este mundo para entretenerme, no para entretener.

La invitación a la mesa ya se estaba haciendo, el olor de los efluvios tropicales, nos había puesto inquietos, no pongo el menú para no torear a Doña Ida, la esposa de Tomás y autora de la sopa del sanedrín del lunes. Armando nos inició la visita obligada a conocer su casa, enorme, elegante y llena de recuerdos y fantasías. La cueva de Montesino, mitad realidad y mitad magia, es juguete al lado de esa historia. No hay fantasmas pero debería haberlos, hay una foto de una reencarnación y se oyen voces de niños cubanos en las fotografías de la familia habanera. Que lo escriba quien lo vive y que lo cuente quien lo lea.

Gracias Simeón

Estación Meditativa

Los Dos Leones: Custodios de la Dignidad Humana en Tiempos de Revolución

León XIII (1891) — León XIV (2026)

Antífona inicial

«El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado»
(Gaudium et spes, 22)

 

I. Dos épocas, un mismo temblor

En 1891, León XIII contempló el mundo desgarrado por la Revolución Industrial: fábricas humeantes, jornadas inhumanas, familias rotas, obreros sin derechos.
En 2026, León XIV contempla otro temblor: la Revolución Algorítmica, donde la inteligencia artificial penetra decisiones, imaginarios y estructuras de poder.

Ambos escuchan el clamor del ser humano amenazado.
Ambos responden con la misma certeza:
la dignidad no se negocia, se custodia.

II. León XIII: el pastor que vio nacer al trabajador moderno

En la noche más dSu mente tomista, ordenada y luminosa, le permitió leer la historia como un sistema moral.
En Rerum novarum defendió al obrero cuando nadie lo hacía.
Proclamó que el trabajo es acto de persona, no mercancía.
Y abrió el camino de la Doctrina Social de la Iglesia.

San Agustín lo habría reconocido:
«Ama y haz lo que quieras» — porque el amor ordena lo que el poder desordena.

 

III. León XIV: el pastor matemático ante la era algorítmica

 

Formado en matemáticas y ciencias computacionales, León XIV comprende desde dentro la lógica de la IA:
sus límites, sus sesgos, su poder, su fascinación.

Por eso advierte:

«La tecnología no es neutral: toma el rostro de quien la concibe, la financia y la utiliza»
(Magnifica Humanitas, 9)

Su mirada agustiniana le impide absolutizar la técnica.
Su mente matemática le impide demonizarla.
Su corazón pastoral le exige discernirla.

Como Santo Tomás enseñaba:
«La gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona».
Así también la técnica: iluminada por la gracia, puede servir al bien.

IV. Dos guardianes ante dos torres

 

León XIII vio la tentación de una Babel industrial:
la idolatría del capital, la uniformidad del trabajo sin alma.

León XIV ve la tentación de una Babel digital:
la reducción del ser humano a datos, la homogeneización algorítmica, el poder privado sin rostro.

Ambos responden con la misma imagen bíblica:
no construir torres que desafían a Dios, sino reconstruir Jerusalén,
donde cada persona tiene un tramo de muralla que custodiar.

V. La sabiduría de los Padres que los sostienen

 

San Agustín

«Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti».
Ambos Papas ven que la técnica —industrial o digital— no puede calmar esa inquietud.

Santo Tomás de Aquino

«La persona es lo más perfecto de toda la naturaleza».
Ambos Papas recuerdan que ninguna máquina puede superar la grandeza de un corazón humano.

VI. Oración final

 

Señor Jesucristo,
que en cada época suscitas pastores capaces de leer los signos de los tiempos,
te damos gracias por León XIII y León XIV,
guardianes de la dignidad humana
ante las revoluciones que quisieron reducir al hombre
a fuerza de trabajo o a dato calculable.

Concédenos, como ellos,
la valentía de discernir,
la sabiduría de custodiar,
y la ternura de servir.

Haznos constructores de Jerusalén,
no arquitectos de Babel.
Amén.